
En 2027 Armenia terminará de construir 46 escuelas de mayor seguridad sísmica como parte de un programa implementado conjuntamente con el Banco Asiático de Desarrollo (ADB).
En 2027 Armenia terminará de construir 46 escuelas de mayor seguridad sísmica como parte de un programa implementado conjuntamente con el Banco Asiático de Desarrollo (ADB).
El viceministro de Administración Territorial e Infraestructuras de Armenia, Vache Terteryan, dijo que este programa funciona desde 2015 en virtud de un acuerdo de préstamo entre el Gobierno de Armenia y el ADB.
El presupuesto total del programa es de US$107 millones, de los cuales US$88,5 millones son fondos de préstamos y el cofinanciamiento estatal es de US$18,5 millones.
“El indicador principal y clave del programa es la construcción o el fortalecimiento de al menos 46 escuelas y la provisión de condiciones seguras para aprendizaje para 22,500 estudiantes”, afirmó.
Según sus palabras, también está prevista la revisión de las normas de construcción sísmica, la elaboración de instrucciones para la construcción sismorresistente y otras tareas.
Como parte del programa, ya se han construido y están en funcionamiento 16 escuelas; actualmente se están construyendo 20 escuelas; las obras estarán terminadas en 2026. Se están realizando trabajos de diseño en 10 escuelas más. En 2027, las 46 escuelas estarán operativas.
Terteryan destacó que en 2024 estarán terminadas 7 escuelas y comenzará la construcción de 10 más y señaló que ya se ha gastado alrededor del 80% de los fondos previstos para el programa.
Como informara SoyArmenio, la construcción y renovación de escuelas con préstamos internacionales se retrasó porque en Armenia no existían las normas modernas de construcción sismorresistente a un terremoto de 9 grados y en las obras no se observaban las normas básicas de seguridad. Así lo anunció el viceministro de Administración Territorial e Infraestructura Vache Terteryan.
Según él, tras un examen más detallado se decidió reconstruir casi todas las escuelas previstas que debían renovarse.
“Es imposible evitar el hecho de que en los primeros años la construcción se retrasara mucho respecto de lo previsto, porque la industria de la construcción no estaba preparada para proyectos de tal nivel”, enfatizó Terterian.
Según el viceministro, en 2016 en Armenia no existían normas de construcción modernas. Las empresas locales, basándose en su experiencia y conocimientos, intentaron realizar proyectos de este tipo, pero no lograron la experiencia internacional.

“Durante estos años hemos superado con gran dificultad la idea establecida por el mundo empresarial de que es posible, por así decirlo, “arreglárselas” sin todo eso”, afirmó Terteryan.
Informó que los expertos internacionales invitados en el marco del préstamo trajeron fotografías de las obras donde se registraron todos estos defectos.






