
Nikol Pashinyan dijo que Armenia busca equilibrar sus relaciones económicas con Rusia y la UEE, mientras aprovecha oportunidades de acercarse a la Unión Europea (UE).
En un escenario geopolítico complejo, el Primer Ministro armenio, Nikol Pashinyan, reafirmó que Armenia no tiene como objetivo romper sus lazos con Rusia y la Unión Económica Euroasiática (UEE), pero tampoco perderá la oportunidad de acercarse a la Unión Europea (UE) si surge la ocasión. Durante la Segunda Cumbre Mundial Armenia el 18 de septiembre, Pashinyan delineó la estrategia de Ereván, que apunta a equilibrar sus relaciones con ambas esferas de influencia económica y política.
Pashinyan aclaró que Armenia no tiene planes de reducir su volumen de negocios comercial ni de romper vínculos con la UEE y Rusia, afirmando que, como miembro de la UEE desde 2015, los mercados de esta unión son más accesibles para los productores y exportadores armenios.
“El volumen de negocios comercial entre Armenia y la UEE está en constante crecimiento, lo que no es sorprendente, ya que formamos parte de esta unión”, dijo el primer ministro.
En cifras, el volumen comercial entre Armenia y Rusia alcanzó los US$9.100 millones en el período de enero a julio de 2024, un aumento anual de 2,4 veces. En general, el comercio exterior de Armenia durante los primeros siete meses del año superó los US$20.400 millones, lo que refleja un crecimiento impresionante del 95% anual. Este incremento, según Pashinyan, está directamente relacionado con las relaciones comerciales entre los países miembros de la UEE.
Aunque el comercio con Rusia y la UEE sigue siendo fuerte, Pashinyan dejó claro que Armenia busca diversificar sus relaciones económicas.
“Nuestra tarea es aumentar el acceso de los productos armenios a los mercados de la Unión Europea”, señaló Pashinyan.
A pesar de que el comercio con la UE ha experimentado una disminución en 2024, con un descenso anual del 21,4%, el primer ministro destacó la importancia de trabajar con la UE y Estados Unidos para mejorar el acceso de los exportadores armenios a esos mercados. Armenia está preparada para aprovechar cualquier oportunidad de avanzar en sus relaciones con Europa.
“Si vemos una posibilidad realista de convertirnos en miembro de la UE, y creemos que podemos gestionar los riesgos asociados, no dejaremos pasar esa oportunidad”, afirmó Pashinyan.

Una de las iniciativas clave en el proceso de acercamiento entre Armenia y la UE es el inicio de las negociaciones para la liberalización de visados, lo que permitirá a los ciudadanos armenios viajar libremente a Europa para visitas de corta duración. Este paso forma parte de los esfuerzos de Armenia para fortalecer sus lazos con Europa y avanzar hacia un mayor nivel de integración económica y política.
Aunque Pashinyan enfatizó la importancia de aprovechar las oportunidades de la UE, también advirtió sobre los desafíos que enfrenta Armenia al tratar de equilibrar su relación con Rusia y la UEE, por un lado, y la UE, por el otro.
“Nuestra pertenencia a la UEE trae consigo muchos problemas, ya que Armenia no tiene una frontera común con los países de la unión, lo que complica las regulaciones y su implementación efectiva”, explicó.
En este sentido, las relaciones de Armenia con Georgia y Turquía juegan un papel crucial en la capacidad del país para manejar estas dinámicas regionales. La mejora de las relaciones entre Armenia y sus vecinos, incluidos los vínculos históricos con Turquía, es clave para el éxito del país en su esfuerzo por navegar entre las dos grandes esferas de influencia económica.






