
📊 Nueva encuesta en Armenia. El 47% cree que el país va por el camino correcto, pero el 61% critica la gestión del gobierno en problemas clave. Pobreza, costo de vida y salarios concentran el mayor descontento.
La gestión del gobierno de Armenia genera opiniones divididas entre los ciudadanos. Una encuesta del International Republican Institute (IRI) muestra una sociedad fragmentada entre quienes creen que el país avanza correctamente y quienes cuestionan los resultados del Ejecutivo.
El estudio, realizado en febrero de 2026, encuestó a 1.506 personas mayores de 18 años, incluidos desplazados de Nagorno Karabaj que hoy viven en Armenia. Los resultados revelan una paradoja política: una parte importante cree que el país va por buen camino, aunque la mayoría critica el desempeño del gobierno en temas clave.
La percepción general sobre el rumbo del país está claramente fracturada.
El 47% de los ciudadanos considera que Armenia se dirige en la dirección correcta, mientras el 41% cree que el país avanza por el camino equivocado.
La evaluación cambia según la región. En las zonas rurales predomina una visión más optimista. Allí el 54% considera que el rumbo es correcto.
En cambio, en Ereván domina el escepticismo. El 47% cree que Armenia se dirige en la dirección equivocada.
Cuando los ciudadanos evalúan el desempeño del gobierno en los problemas que consideran más importantes, la percepción se vuelve más negativa.
Solo el 37% califica la gestión del gobierno como positiva. Dentro de ese grupo, el 8% afirma que el desempeño es “muy bueno” y el 29% lo considera “algo bueno”.
En contraste, el 61% evalúa la gestión como negativa. El 22% la define como “algo mala”, mientras el 39% la describe como “muy mala”.
Las críticas se concentran principalmente en cuestiones económicas y sociales.
La lucha contra la pobreza recibe un 80% de desaprobación. El alto costo de la vida alcanza un 72% de rechazo y los bajos salarios un 74%. La política exterior también aparece entre las áreas criticadas con un 68% de desaprobación.

Pese a las críticas, la encuesta identifica algunos ámbitos donde el gobierno obtiene valoraciones más favorables.
El manejo de la falta de paz y seguridad recibe un 76% de aprobación entre quienes consideran ese tema prioritario.
La gestión del desempleo también muestra resultados relativamente mejores. En ese caso, el 47% de los ciudadanos aprueba la respuesta del gobierno.
La encuesta también midió la satisfacción con las principales instituciones del poder ejecutivo en Armenia.
La Oficina del Primer Ministro obtiene un 46% de satisfacción, mientras el 51% de los ciudadanos expresa insatisfacción con su desempeño.
Los ministerios del gobierno presentan una evaluación casi equilibrada. El 48% de los ciudadanos se declara satisfecho con su trabajo, frente a un 47% que manifiesta descontento.
Los ciudadanos también identificaron logros y errores concretos del gobierno durante los últimos meses.
El 17% menciona garantizar la seguridad y la paz como el principal éxito. Otro 9% destaca la diversificación de la política exterior. Un porcentaje similar valora la mejora de las carreteras.
Sin embargo, un dato revela el nivel de descontento social: el 32% afirma que el gobierno no ha logrado ningún éxito reciente.
Entre los fracasos más mencionados aparece una política exterior considerada errónea, señalada por el 10% de los encuestados.
Otros ciudadanos critican la presión sobre la Iglesia Apostólica Armenia y lo que describen como una mala gestión de personal en el gobierno.
El informe concluye que Armenia enfrenta una brecha entre la percepción general del rumbo del país y la evaluación concreta de los resultados del gobierno.






