
🚨Elecciones en Armenia: Pashinyan advierte que revisar la paz llevaría a la guerra y busca mayoría constitucional. “Revisar la paz es guerra”, asegura.
El primer ministro Nikol Pashinyan lanzó una dura advertencia política en plena antesala electoral. Acusó a sectores de la oposición de impulsar un escenario de guerra con Azerbaiyán.
Las declaraciones elevan la tensión interna en Armenia a meses de los comicios parlamentarios previstos para el 7 de junio.
Pashinyan afirmó que su fuerza busca una mayoría constitucional en el Parlamento. Según dijo, ese resultado garantizaría estabilidad y avances en la paz regional.
“Esperamos tener una mayoría constitucional”, sostuvo. Aseguró que eso permitirá que “los procesos sean completamente irreversibles”.
El mensaje apunta a consolidar su agenda política en medio de un contexto geopolítico frágil.
Sin mencionar nombres, el primer ministro acusó a la oposición de querer revisar acuerdos de paz. Según su visión, eso implicaría un conflicto armado inmediato.
“Tratar de revisar la paz es guerra, inmediatamente”, afirmó.
También advirtió que una eventual escalada podría ocurrir “como máximo en otoño”. Pashinyan fue más allá. Señaló que algunas fuerzas “ni siquiera entienden lo que dicen” y que sus discursos “están escritos en otros lugares”.

El líder armenio sugirió que ciertos actores políticos responden a intereses externos. Afirmó que buscan frenar la independencia del país.
“Pretenden mantener a Armenia en el estatus de provincia periférica”, declaró.
Incluso vinculó a estas fuerzas con intereses económicos fuera del país. Mencionó activos en Rusia y Bielorrusia. Según Pashinyan, esos intereses podrían influir en sus posiciones políticas.
El discurso del primer ministro redefine el eje de la campaña electoral. La disputa ya no es solo política. Se centra en la paz, la soberanía y el futuro del Estado.
“Es una guerra que implica la pérdida no sólo de soberanía territorial”, advirtió.
El oficialismo busca instalar la idea de que su continuidad garantiza estabilidad. La oposición, en cambio, queda bajo presión tras estas acusaciones.
Las elecciones en Armenia se desarrollarán en un clima de alta tensión. Las acusaciones cruzadas y el contexto regional elevan el riesgo político. El resultado definirá no solo el rumbo interno. También el equilibrio en el conflicto con Azerbaiyán.






