
Los gobiernos de varios países extranjeros tienen la intención de proporcionar a Armenia €35 millones para satisfacer las necesidades de las personas desplazadas por la fuerza de Nagorno Karabaj, dijo en una sesión informativa el viceprimer ministro de Armenia Tigran Khachatryan.
Los gobiernos de varios países extranjeros tienen la intención de proporcionar a Armenia €35 millones para satisfacer las necesidades de las personas desplazadas por la fuerza de Nagorno Karabaj, dijo en una sesión informativa el viceprimer ministro de Armenia Tigran Khachatryan.
Según sus palabras, estos fondos serán transferidos a Armenia a través del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC).
Además, señaló Khachatryan, se prometieron otros €35 millones a través de otros canales, de los cuales €15 millones como ayuda presupuestaria al gobierno de Armenia, el resto a través de las representaciones armenias de agencias de desarrollo extranjeras.
Informó que en las últimas dos semanas llegaron a Armenia unas 100 toneladas de ayuda humanitaria, que se distribuye en las regiones para proporcionar a los desplazados de Artsaj alimentos, artículos de primera necesidad y otros bienes.

El Ministerio de Defensa de Nagorno-Karabaj informó que el 19 de septiembre, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán violaron el alto el fuego a lo largo de toda la línea de contacto, lanzando ataques con misiles y artillería y utilizando vehículos aéreos no tripulados y aviones de combate.
Como había publicado SoyArmenio, Bakú acusó a los armenios de Karabaj de llevar a cabo acciones de sabotaje y dio inicio a «medidas antiterroristas de carácter local en la región para garantizar y restaurar el orden constitucional de la República de Azerbaiyán”.
El garante de la seguridad, las fuerzas de paz de Rusia, no solo no repelieron el ataque, sino que se encargaron de desarmar al fuerzas de autodefensa.
El 20 de septiembre, 24 horas después del ataque azerí, la República de Artsaj aceptó la propuesta de Rusia de un alto el fuego bajo las condiciones de Azerbaiyán y el 28 de septiembre, el presidente de Karabaj, Samvel Shahramanyan, firmó la disolución de la república no reconocida.
Según los últimos datos, 200 personas murieron (10 civiles, entre ellos 5 niños) y más de 400 resultaron heridas (40 civiles, entre ellos 13 niños).
Los residentes de Artsaj se vieron obligados a abandonar en masa el territorio de su república y trasladarse a Armenia. Según el gobierno de Armenia, de los 120.000 armenios que habitaban Karabaj, quedan un centenar.






