
Armenia reunió a líderes religiosos y civiles en su primer Desayuno de Oración. Un espacio para fortalecer la convivencia y el diálogo espiritual que marca un nuevo rumbo.
El primer Desayuno de Oración de Armenia reunió a más de 300 representantes religiosos y civiles. El Primer Ministro Nikol Pashinyan aseguró que la tolerancia religiosa siempre ocupó un lugar central en la agenda del país. “Este es el momento de convertir las políticas en contactos humanos concretos”, dijo ante líderes de la Iglesia Apostólica Armenia, comunidades yazidíes, judías, asirias, musulmanas y otras tradiciones.
El evento nació desde la sociedad civil, inspirado en experiencias internacionales, pero con un modelo propio vinculado a la identidad cristiana histórica de Armenia. Stepan Sargsyan, impulsor del encuentro, afirmó que “organizamos un evento histórico y emblemático bajo el liderazgo espiritual de la Iglesia Apostólica Armenia”.
En la apertura, el obispo Daniel Fendykian llamó a fortalecer el diálogo espiritual. El foro abordó temas como libertad religiosa, negocios y ética, familia, fe, valores y cooperación internacional. El presidente Vahagn Khachaturyan destacó que la fuerza del Estado también depende de fundamentos morales y espirituales. “La democracia funciona cuando la libertad camina con responsabilidad y conciencia moral”, afirmó.

El programa incluye visitas a Echmiadzin, donde los participantes serán recibidos por el Catholicós de Todos los Armenios. Los organizadores buscan convertir el encuentro en una tradición anual que una a líderes para reflexionar y promover vínculos espirituales y sociales.






