
📊 Armenia crecerá un 5,5% en 2025, según el Banco Euroasiático de Desarrollo. Inflación moderada, remesas en alza y retorno migratorio impulsan la economía.
El Banco Euroasiático de Desarrollo (BED) ha mejorado sus proyecciones macroeconómicas para Armenia en el trienio 2025-2027. Según el informe actualizado, el país caucásico experimentará un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 5,5% en 2025, seguido de un 5,3% en 2026 y un 5,0% en 2027, lo que refleja una tendencia de estabilidad y expansión moderada en el mediano plazo.
Esta revisión al alza de las previsiones se basa en nuevas estimaciones del Banco Central de Armenia, que recientemente ajustó su cálculo de la tasa natural de crecimiento económico desde el rango del 4-4,5% hasta un nuevo valor de referencia del 5%, lo que indica una mejora en las expectativas estructurales del país.
Entre los elementos que están impulsando este crecimiento económico sostenido, el BED destaca el aumento de la eficiencia en sectores clave de la economía y la continuidad en el flujo de remesas que ha sido significativo desde 2022. A ello se suma un retorno migratorio gradual, que, lejos de sobrecargar el mercado laboral, está permitiendo una adaptación equilibrada en términos de oferta y demanda de empleo.

En cuanto a la inflación, el informe señala que Armenia experimentó tasas muy bajas —incluso negativas— entre 2023 y 2024. Sin embargo, los últimos meses han mostrado señales de aceleración moderada, con una proyección del 3,1% para fines de 2025, en línea con la meta del Banco Central de Armenia, que oscila entre el 2% y el 4%. Se estima que este índice se reducirá a 3,0% en 2026 y a 2,5% en 2027.
El BED interpreta estas cifras como resultado de las medidas de política monetaria adoptadas por el banco central en los últimos 18 meses, enfocadas en estimular el crecimiento sin poner en riesgo la estabilidad de precios.
Respecto al tipo de cambio del dram armenio frente al dólar estadounidense, se anticipa una depreciación gradual: el valor proyectado es de 392 AMD por USD en 2025, alcanzando los 402-403 AMD entre 2026 y 2027. Esta tendencia se explica por la reducción de tasas de interés, que disminuye el atractivo de inversión en activos denominados en drams, y por el aumento de las importaciones, estimulado por una demanda interna estable.
No obstante, el informe advierte sobre riesgos potenciales vinculados al contexto geopolítico regional, que podrían influir negativamente sobre los resultados previstos. Entre ellos se mencionan posibles aumentos en la presión inflacionaria, una caída en el turismo y una eventual alza de la prima de riesgo sobre los activos armenios si se intensifican las tensiones políticas o militares.






