
Descubre cómo Armenia está fortaleciendo su papel en el comercio entre Asia y Europa mediante la construcción del Corredor Norte-Sur, una ruta estratégica que promete reducir costos de transporte y fomentar la cooperación regional.
En un esfuerzo por convertirse en un centro clave de comercio entre Asia y Europa, Armenia está avanzando en la construcción del Corredor Norte-Sur. Esta iniciativa no solo busca acortar los tiempos de transporte, sino también fomentar la estabilidad y cooperación regional.
La carretera Norte-Sur se extiende a lo largo de 556 kilómetros, conectando la frontera iraní con Georgia y el Mar Negro. Esta ruta, una vez completada, permitirá a Armenia facilitar el comercio entre la India y Europa, atravesando el puerto iraní de Chabahar y utilizando el paso más corto y seguro por el territorio armenio.
“El Corredor Norte-Sur no solo acortará los tiempos de transporte, sino que reducirá los costos de envío por tonelada en aproximadamente 2 dólares por kilómetro, haciendo que esta ruta sea altamente competitiva“, destacan los expertos.
Históricamente, los comerciantes armenios han jugado un papel crucial en las rutas de comercio entre Asia y Europa, contribuyendo al intercambio de bienes y al establecimiento de lazos culturales. Este nuevo corredor aspira a reavivar ese legado, potenciando el comercio regional y atrayendo inversiones extranjeras.
El proyecto incluye cinco tramos, de los cuales ya se ha completado el primero, mientras que los tramos tercero y cuarto están en construcción. Armenia ha contado con la colaboración de empresas chinas e iraníes, además de recibir financiación de entidades como el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, y el Banco Europeo de Reconstrucción y Fomento.
El Corredor Norte-Sur también refuerza la posición de Armenia como un puente estratégico entre mercados clave. El país tiene acuerdos comerciales preferenciales con la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Japón, así como relaciones comerciales históricas con Irán, India, Georgia, y las naciones de la Unión Económica Euroasiática.
En los últimos años, Armenia ha facilitado el comercio de oro y diamantes rusos hacia la India, los Emiratos Árabes Unidos y China. En 2023-2024, el volumen de exportación alcanzó los 4.500 millones de dólares en bienes hacia los EAU y 1.600 millones de dólares hacia China. Al mismo tiempo, se importaron automóviles y equipos europeos y estadounidenses hacia Rusia, sumando un total de 3.500 millones de dólares.

El desarrollo de la infraestructura del Corredor Norte-Sur presenta una oportunidad para inversionistas internacionales interesados en acceder a mercados emergentes. La diplomacia pública y la colaboración de expertos del sector privado jugarán un papel esencial en la promoción de esta ruta, atrayendo aún más capital y conocimiento técnico.
“El tiempo de los brindis ha pasado; ahora es el momento de actuar”, subraya Suren Persa, analista y autor de la serie “Sagarmanthan Edit 2024”.
La construcción del Corredor Norte-Sur es vista como una respuesta estratégica a las iniciativas globales como la Ruta de la Seda impulsada por China. Armenia, aprovechando su posición geográfica y sus lazos históricos, busca posicionarse como un centro logístico clave en el eje Asia-Europa.






