
Armenia cruza su Encrucijada de Paz con la Ruta de la Seda china. Crece el comercio, llegan nuevos corredores y la región redefine su equilibrio. 🌏🤝
El proyecto Encrucijada de Paz impulsado por Armenia se cruza con la iniciativa china Un cinturón, una ruta. Así lo afirmó Zhang Ning, director del Instituto de Rusia, Europa del Este y Asia Central de la Academia China de Ciencias Sociales, durante una conferencia en Ereván. El experto aseguró que la cooperación entre China y Armenia avanza gracias a una “base de alta confianza política y complementariedad económica”, elementos que fortalecen su asociación estratégica.
Zhang Ning sostuvo que la crisis del orden internacional abrió una etapa de competencia directa entre actores globales en el Cáucaso Meridional. Explicó que la posición geográfica de Armenia, Georgia y Azerbaiyán convierte a los tres países en un puente entre Oriente y Occidente. “El debilitamiento gradual de la influencia rusa generó un vacío que activó a Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea”, señaló. Aseguró que Occidente intenta frenar el avance de Rusia, Irán y China, aunque no está claro si esa estrategia coincide con los intereses reales de la región.

El experto afirmó que China prefiere medidas económicas para influir en el Cáucaso Sur y subrayó que la seguridad económica ya compite con la seguridad militar. Destacó que la iniciativa Un cinturón, una ruta impulsa comercio transfronterizo, estabilidad regional y desarrollo. Según él, la visión china coincide con los principios armenios: interdependencia, paz y corredores logísticos abiertos.
Otro experto chino, Jin Zhen, recordó que China y Armenia triplicaron su comercio desde el lanzamiento conjunto de la Ruta de la Seda. En 2024, el volumen superó los 2.800 millones de dólares. Subrayó que Armenia se convirtió en uno de los primeros países del mundo en unirse al proyecto y afirmó que su economía muestra estabilidad en tecnologías de la información, manufactura y servicios.
Jin Zhen elogió la iniciativa armenia Encrucijada de Paz, que propone corredores de transporte entre el Mar Negro y el Golfo Pérsico. Indicó que Armenia tiene potencial para convertirse en un centro de tránsito clave. “Los autobuses y autos eléctricos chinos ya están por todas partes en Ereván”, dijo, y destacó la reconstrucción de carreteras, subestaciones y plantas solares construidas por empresas chinas.
Ambos expertos resaltaron que las relaciones bilaterales alcanzaron el nivel de asociación estratégica en agosto. Según Jin Zhen, esto marca “una nueva etapa en un mundo cambiante”. La cooperación apunta a proyectos conjuntos en economía digital, incubadoras tecnológicas, ciudades inteligentes, educación, cultura y turismo. China y Armenia buscan atraer más visitantes, fortalecer el aprendizaje mutuo de idiomas y crear condiciones favorables para una red turística euroasiática.






