
Caen los nacimientos y el Gobierno reacciona. Nuevo esquema de beneficios y registro obligatorio para hijos nacidos en el exterior. Armenia intenta revertir la tendencia.
El Gobierno de Armenia anunció cambios profundos en su política de beneficios familiares para revertir la caída en la natalidad. Desde el 1 de septiembre de 2026, cada nacimiento recibirá una asignación única de 500.000 drams, sin importar si se trata del primero o del quinto hijo. El ministro Arsen Torosyan afirmó que “los gastos de una familia tras un nacimiento no cambian según el número de hijos”, y que el criterio debe ser igual para todos.
Además, el plan incorpora un apoyo mensual de 50.000 drams por el tercer hijo y los siguientes, hasta que cumplan 6 años. La jefa del Departamento de Seguridad de Pensiones y Otros Pagos, Anahit Galstyan, señaló que el programa piloto iniciado en 2022 “mostró un efecto positivo en la demografía”, lo que motivó su transformación en un beneficio estatal permanente.

Galstyan confirmó que Armenia registró 34.000 nacimientos en 2024, por debajo de los 36.000 anuales que se mantuvieron estables desde 2018. Los primeros nueve meses de 2025 también marcan una tendencia preocupante. La funcionaria insistió en que “se necesitan medidas complejas para favorecer los nacimientos normales”.
Uno de los puntos más polémicos surgió por los niños nacidos en el extranjero de padres armenios. En 2024, se entregaron 1.450 beneficios a familias que no viven en el país. El primer ministro cuestionó la lógica del sistema al afirmar: “¿Estamos financiando a los expatriados?”. La nueva regulación exige que el niño se registre en Armenia dentro del primer año para acceder a los beneficios.
El Gobierno sostiene que el cambio no solo busca equilibrio financiero, sino también fomentar la paternidad compartida y asegurar que los incentivos lleguen a quienes realmente viven en el país.






