
Armenia y Azerbaiyán preparan nuevas zonas de delimitación fronteriza en un esfuerzo por alcanzar la paz antes de fin de año. El primer ministro Pashinyan destaca avances y cooperación.
La delimitación de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán ha sido uno de los temas más complejos de resolver tras décadas de tensiones, sin embargo, ambos países han tomado medidas para avanzar en el proceso de delimitación y firmar un tratado de paz antes de fin de año, indicó el primer ministro armenio Nikol Pashinyan en una reciente entrevista con la Televisión Pública de Armenia.
En la próxima reunión de las comisiones estatales de Armenia y Azerbaiyán, se decidirá en qué sección de la frontera se llevará a cabo la siguiente fase del proceso de demarcación de fronteras. Durante la última reunión de octubre, ambos países presentaron propuestas mutuas sobre las áreas en las que podría continuar la delimitación.
“Las comisiones de demarcación han presentado propuestas mutuas sobre en qué zonas continuar la demarcación. Armenia ha presentado su enfoque. En la próxima reunión se decidirá en qué zona continuar la demarcación”, afirmó Pashinyan.
La posibilidad de un tratado de paz antes de fin de año
Pashinyan también manifestó su determinación de firmar un tratado de paz con Azerbaiyán antes de finalizar el 2024. Este acuerdo representa un paso crucial hacia la estabilidad en la región del Cáucaso Sur y un cambio significativo en las relaciones entre ambas naciones.
“Estoy dispuesto a hacer todo al 100% y aún más para que el acuerdo se firme antes de fin de año”, aseguró Pashinyan.
La comunidad internacional sigue de cerca el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán, especialmente en lo que se refiere a la estabilidad del Cáucaso Sur. Las Naciones Unidas y la Unión Europea han expresado su apoyo a la paz en la región, y la UE ha reiterado su compromiso de mantener observadores en la zona mientras ambas naciones avanzan en la delimitación.
Según el asistente del presidente de Azerbaiyán, Hikmet Hajiyev, las negociaciones de paz se retomarán una vez finalice la COP29 en Bakú, un evento que ha concentrado la atención del gobierno azerbaiyano en las últimas semanas.

La misión de observadores de la UE fue desplegada en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán (EUMA) a finales de 2022, en respuesta al ataque de Azerbaiyán sobre territorio armenio en septiembre de ese año. Los observadores fueron situados con el fin de vigilar y estabilizar la frontera en momentos de alta tensión. Sin embargo, el gobierno de Azerbaiyán ha cuestionado su presencia, argumentando que podrían estar implicados en actividades de espionaje.
Para abordar esta preocupación, Armenia ha ofrecido una solución. Según Pashinyan, la propuesta de Armenia sugiere que los observadores se retiren de las áreas que ya han sido delimitadas. “Hemos hecho una contraoferta a Azerbaiyán, diciendo que en las zonas que están demarcadas, no hay necesidad de mantener observadores”, afirmó el primer ministro armenio.
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