
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha denunciado que Azerbaiyán mantiene una retórica agresiva y de conflicto en una reciente entrevista con medios turcos
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha denunciado que Azerbaiyán mantiene una retórica agresiva y de conflicto en una reciente entrevista con medios turcos, afirmando que el gobierno de Ilham Aliyev mantiene amenazas directas contra la existencia misma del Estado armenio.
Pashinyan señaló que Bakú cuestiona continuamente la soberanía de Armenia, refiriéndose a partes de su territorio como “Azerbaiyán Occidental”. Esto, según el líder armenio, es una contradicción respecto a la Declaración de Alma-Ata de 1991, que establece que las fronteras administrativas de los países postsoviéticos se convierten en fronteras estatales.
“Diariamente escuchamos una retórica agresiva, amenazas de uso de la fuerza y discursos que ponen en duda la existencia de Armenia. Al mismo tiempo, nos invitan a dialogar. En mi opinión, esto es cuanto menos extraño”, afirmó el primer ministro.

En la entrevista, Pashinyan también abordó la situación de los prisioneros de guerra y civiles armenios detenidos en Azerbaiyán, que según él, son al menos 23. “Estamos haciendo todo lo posible para resolver este problema, pero también debemos reconocer que Azerbaiyán está utilizando este factor para aumentar las tensiones”.
Recordó que en diciembre de 2023, Armenia logró el regreso de 32 prisioneros sin anuncios previos, lo que evidencia la complejidad diplomática de la situación. Además, criticó los “juicios simulados” en Bakú contra armenios detenidos, en los que, según información del gobierno de Ereván, se han utilizado métodos de tortura y otras prácticas prohibidas internacionalmente.
El primer ministro también rechazó la expresión “Corredor Zangezur”, utilizada por Azerbaiyán y Turquía para referirse a una ruta que conectaría Azerbaiyán con la región de Najicheván a través del territorio armenio. Pashinyan afirmó que esta denominación es “inaceptable” y que Armenia no aceptará ninguna solución que comprometa su soberanía.
“Queremos abrir las comunicaciones regionales porque somos el país bloqueado en la región. Pero no aceptaremos ninguna propuesta que implique una cesión territorial o que viole nuestra soberanía“, declaró.

A pesar de las tensiones, Pashinyan aseguró que la paz entre Armenia y Azerbaiyán es posible y que los pilares fundamentales ya están sentados. Recordó que ambos países han reconocido mutuamente su integridad territorial y soberanía según la Declaración de Alma-Ata de 1991 y que existen artículos en el proyecto de tratado de paz que confirman que no existen reivindicaciones territoriales mutuas.
Sin embargo, advirtió que discursos como el de “Azerbaiyán Occidental” son un obstáculo para el acuerdo. “Estamos avanzando con constancia y paciencia hacia la paz, pero hay intentos constantes de generar una cortina de humo para que esta paz no aparezca”, denunció.






