
El informe de Stratfor sobre la previsión geopolítica para 2025 destaca las tensiones en el Cáucaso Meridional y las perspectivas de Armenia y Azerbaiyán en su búsqueda de un acuerdo de paz
El centro analítico Stratfor ha publicado su esperado informe de previsión geopolítica anual para 2025, que examina diversas regiones y los principales desafíos en el ámbito internacional. Dentro de este análisis, se aborda el Cáucaso Meridional, un área clave de influencia geopolítica, particularmente en relación con las tensiones y disputas entre Armenia y Azerbaiyán. A continuación, se destacan algunas de las previsiones contenidas en el informe.
El informe señala que el Cáucaso Meridional continuará siendo un escenario de competencia geopolítica. Armenia y Azerbaiyán seguirán buscando el apoyo externo de potencias internacionales para reforzar sus posiciones en las negociaciones de paz. Ambas naciones, aún enfrentadas por cuestiones territoriales, especialmente en torno a Nagorno-Karabaj, seguirán presionando para lograr un acuerdo, pero este proceso será largo y complicado.
Aunque se prevé que Armenia y Azerbaiyán sigan intentando llegar a un acuerdo, el informe destaca varios obstáculos que dificultarán la resolución pacífica del conflicto en 2025. En Armenia, se mencionan cambios constitucionales pendientes, detalles aún no resueltos sobre la demarcación fronteriza completa y desacuerdos en cuanto a la apertura de rutas de tránsito. Estos factores podrían retrasar el avance hacia un acuerdo de paz definitivo.
El informe también indica que, hasta que se logre un acuerdo, la probabilidad de escalada del conflicto en la región seguirá siendo alta. En este contexto, Bakú podría usar su ventaja militar para mantener su posición de influencia en las negociaciones de paz, lo que generaría tensión y podría resucitar la violencia, especialmente en áreas fronterizas disputadas.
Ambos países, Armenia y Azerbaiyán, seguirán buscando apoyo extranjero para afianzar su poder de negociación. Sin embargo, el informe destaca que ambas naciones tendrán cuidado de no confrontarse directamente con Moscú, cuyo papel sigue siendo fundamental en la región. La relación con Rusia, aunque tensa, continuará siendo crucial para evitar un enfrentamiento directo.

El informe también aborda los esfuerzos de Armenia para fortalecer sus relaciones con Occidente, específicamente con los Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, las aspiraciones de Armenia de obtener un apoyo fuerte de Estados Unidos enfrentarán obstáculos, ya que la administración Trump prioriza las relaciones con Azerbaiyán, buscando contrarrestar la influencia de Rusia, Irán y China en la región.
En lugar de una alianza estrecha con los Estados Unidos, Armenia dependerá de su relación con Francia, especialmente en el ámbito militar y político, mientras que busca también aumentar su comercio con la Unión Europea. Estos vínculos políticos y de defensa con Occidente serán clave para evitar una escalada con Azerbaiyán y contrarrestar las demandas más fuertes de Bakú en las conversaciones de paz, especialmente en lo relativo al tránsito por el sur de Armenia.
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