
Del discurso a la estrategia: Aliyev promueve la idea de que Armenia es “territorio histórico azerbaiyano”. Monumentwatch expone el uso planificado de la tesis “Azerbaiyán Occidental”. #Geopolítica #Cáucaso
El sitio de monitoreo de patrimonio cultural de Monumentwatch.org advirtió que el presidente de Ilham Aliyev ha llevado su narrativa territorial más allá de Artsaj. Tras la guerra de 2020 y la limpieza étnica de 2023, su nuevo objetivo recae sobre el territorio de la República de Armenia, legitimado con la tesis llamada “Azerbaiyán Occidental”.
El análisis se basa en el discurso de Aliyev del 3 de noviembre, presentado en la Academia Nacional de Ciencias de Azerbaiyán. Allí afirmó que «la población armenia no es originaria del territorio de la actual República de Armenia y vive aquí desde el siglo XIX». Según Aliyev, esto resultaría de «una política deliberada del Imperio ruso».
El mensaje apunta a crear el argumento de que el patrimonio histórico y cultural del territorio armenio no pertenece a los armenios. La conclusión política es directa: negar los derechos históricos del pueblo armenio sobre su propia tierra.
El discurso sostuvo que «el territorio histórico de los azerbaiyanos es más grande que el actual Azerbaiyán» y que, por eso, «los azerbaiyanos tienen derecho a regresar a sus tierras históricas». Esta idea estructura la propaganda del concepto de “Azerbaiyán Occidental”.

Antes de la guerra de 44 días, estas declaraciones aparecían sólo en voces propagandísticas. Tras 2020 y la expulsión total de los armenios de Artsaj en 2023, el mensaje se volvió política estatal. Se activó una ONG llamada Comunidad de Azerbaiyán Occidental, financiada y respaldada directamente por el gobierno.
Aliyev ordenó duplicar la producción de trabajos académicos, materiales públicos y contenidos mediáticos «para difundir estas realidades fuera de Azerbaiyán» y «favorecer nuestro regreso a Armenia». También exigió «una respuesta firme» a lo que calificó como «la falsificación de la historia por parte de la diáspora armenia».
Monumentwatch recuerda que los archivos imperiales rusos del siglo XIX están digitalizados y son accesibles. Esos documentos describen poblaciones mixtas en la región, reconocen la presencia histórica armenia y registran monumentos cristianos armenios anteriores a los procesos migratorios señalados por Aliyev.
Mapas, informes militares y descripciones de viajeros mencionan con frecuencia el nombre armenio original junto al nombre tártaro o turcificado del mismo asentamiento.
La narrativa oficial presenta a los armenios como «sin patria» y «sin historia». Su objetivo estratégico es deslegitimar la presencia armenia, renombrar y reemplazar patrimonio cultural y, finalmente, justificar una presión territorial directa sobre Armenia.
«No es una improvisación», concluye Monumentwatch. Es una ideología estructurada, cuyo próximo paso apunta a avanzar sobre el territorio de la República de Armenia.






