
El gobierno armenio adoptó este jueves 21 de julio una nueva estrategia para reformas judiciales y legales, "heredera" de un programa de 2019 que no se implementó por la pandemia de coronavirus.
El gobierno de Armenia adoptó este jueves 21 de julio una nueva estrategia para reformas judiciales y legales, “heredera” de un programa de 2019 que no se implementó por la pandemia de coronavirus.
El ministro de Justicia, Karen Andreasyan, señaló que la estrategia implica la entrada en funcionamiento de todos los eslabones de la cadena de tribunales anticorrupción en las tres instancias.
Además, se otorga un papel importante en la estrategia al proceso de digitalización de los tribunales y la transición a un sistema de justicia electrónica. En particular, como parte del proceso de digitalización, se prevé que los ciudadanos no necesiten acudir a las oficinas notariales para recibir los servicios, ya que se pueden obtener de forma electrónica.
La confiabilidad de todos los jueces en funciones también se verificará como parte de la lucha contra la corrupción. También se someterán a prueba investigadores, fiscales y varios otros agentes del orden.

Además, está prevista la creación de un Centro de Arbitraje, que aliviará significativamente a los tribunales. Su apertura está prevista en los próximos meses y contará con el apoyo del Estado armenio.
El primer ministro, Nikol Pashinyan, llamó la atención sobre el hecho de que, como parte de la reforma, está previsto revisar por completo los procedimientos de quiebra, lo que permitirá completar, entre otras cosas, procesos que se han prolongado durante muchos años.






