
📢 “El discurso de odio en Armenia se volvió cotidiano y peligroso”, advirtió Anahit Manasyan. Desde Tsaghkadzor, la Defensora del Pueblo llamó a políticos y medios a frenar una tendencia que amenaza la democracia. #Armenia #DDHH #DiscursoDeOdio
La Defensora del Pueblo advierte sobre el crecimiento del discurso de odio en Armenia y pide responsabilidad política y mediática. En un foro realizado en Tsaghkadzor, Anahit Manasyan advirtió que el fenómeno “alcanza proporciones alarmantes” y ya se volvió parte del discurso diario en redes, universidades y medios.
Durante el encuentro “Concienciación sobre el Discurso de Odio”, organizado junto a la Fundación Konrad Adenauer, la Defensora del Pueblo señaló que el discurso de odio en Armenia “se difunde ampliamente tanto en la comunidad profesional y académica como entre figuras públicas y políticas”.
“Se trata de una tendencia extremadamente peligrosa que puede tener profundas consecuencias negativas. Es necesario combatir este fenómeno con esfuerzos conjuntos, solidarios y constantes”, afirmó Manasyan.
La titular de la Defensoría advirtió que este tipo de comunicación no solo socava la solidaridad social, sino que también pone en riesgo el fortalecimiento de los valores democráticos en el país.
Manasyan hizo un llamado a los parlamentarios y líderes públicos para que asuman su rol en la creación de herramientas que prevengan y sancionen el discurso de odio. “Es vital que todos los actores comprendan que el discurso de odio es inaceptable bajo cualquier circunstancia”, insistió.
También subrayó el papel de los medios de comunicación y las redes sociales. Según la defensora, el espacio informativo “no debe servir para difundir el odio, sino para promover la conciencia cívica y fortalecer la solidaridad ciudadana”.

El evento reunió a diputados de la Asamblea Nacional, representantes del poder judicial, la Fiscalía, la Comisión de Televisión y Radio y expertos nacionales e internacionales. Participaron Ara Ghazaryan y Adnan Kadribasic, defensores de derechos humanos que presentaron experiencias legales para frenar el discurso de odio desde la cooperación interinstitucional.
También tomaron la palabra Jakob Wöllenstein, director del Programa de Diálogo Político Regional de la Fundación Konrad Adenauer, y Rustam Bakoyan, presidente interino del Comité Parlamentario de Derechos Humanos.
Los participantes debatieron casos prácticos y propusieron mecanismos para combatir la intolerancia digital y política, un tema que preocupa cada vez más en el contexto posguerra del Cáucaso Sur.






