
⚠️🇦🇿🇹🇷 Aliyev y Erdogan renuevan reclamos sobre Syunik en evento en Lachin. Insisten en corredor Zangezur para aislar a Armenia de alternativas como el corredor Aras (que pasaría por Irán)
En un movimiento coordinado que ha encendido las alarmas geopolíticas, los presidentes de Azerbaiyán y Turquía, Ilham Aliyev y Recep Tayyip Erdogan, renovaron sus reclamos sobre el territorio armenio de Syunik durante los actos conmemorativos del 107° aniversario de la República Democrática de Azerbaiyán en Lachin, según informaron medios internacionales.
El evento, realizado en la ciudad de Lachin –bajo control azerí desde la guerra de 2020– contó con la presencia del primer ministro paquistaní Shahbaz Sharif, consolidando la alianza bajo la consigna de “tres estados, una nación”. Aliyev aprovechó la plataforma para afirmar que “Zangezur Occidental fue separado injustamente de Azerbaiyán”, reforzando la narrativa revisionista que cuestiona las fronteras internacionalmente reconocidas de Armenia.
“Fue una gran injusticia histórica que el pueblo azerbaiyano ha enfrentado repetidamente”, declaró Aliyev, según reportó APA News Agency. Estas declaraciones se producen semanas después de que Armenia y Azerbaiyán anunciaran avances en las negociaciones de paz, revelando las tensiones latentes en el proceso.
En paralelo, Erdogan insistió en que la apertura del corredor de Zangezur –que conectaría Azerbaiyán con su enclave de Najicheván a través de Armenia– es esencial para la “paz y estabilidad regional”. “Este corredor fortalecerá la infraestructura de transporte y energía en el Cáucaso”, afirmó el mandatario turco a periodistas, según recoge TRT Haber.
Sin embargo, analistas consultados por SoyArmenio señalan que el proyecto escondería pretensiones de control extraterritorial: “No se trata de simple conectividad, sino de soberanía. La retórica de ‘paz’ enmascara la presión por concesiones territoriales”, explicó el experto en geopolítica del Cáucoso, Armen Petrosyan.
El tema ha adquirido una dimensión propagandística clave para Bakú, que lo utiliza como herramienta de presión interna, presentándolo como “reparación histórica” ante su población. También lo usa como un elemento de negociación, vinculándolo artificialmente al tratado de paz con Armenia. Pero por sobre todo, se usa como un instrumento antiiraní: Tras los recientes ejercicios militares armenio-iraníes, Azerbaiyán intentó minimizar la oposición de Teherán al proyecto, como reportó Armenpress.

Mientras Erdogan elogia a Azerbaiyán como “arquitecto de la paz”, sus acciones muestran otra realidad: celebra eventos en territorios obtenidos por la fuerza, como Lachin, apoyando explícitamente a las reclamaciones de Aliyev sobre Syunik, en otro intento de aislar a Armenia de alternativas como el corredor Aras (que pasaría por Irán).
“Es paz según sus términos, que incluyen redibujar fronteras”, denunció la analista política Anahit Sarkisyan en declaraciones a CivilNet.
El gobierno armenio mantiene que Syunik es territorio soberano y cualquier conexión debe respetar su integridad. Mientras, Teherán sigue oponiéndose al proyecto, que considera una amenaza directa a su seguridad nacional.
Este episodio confirma la estrategia de sincronización panturquista entre Ankara y Bakú, donde la retórica de paz sirve de cobertura para objetivos expansionistas.






