
🚨 Aliyev cambia las reglas en Azerbaiyán. Las tropas internas ahora responden solo al presidente y pueden usar armas de fuego. ⚠️ Arrestos, purgas internas y una nueva ley.
El presidente Ilham Aliyev dio un paso clave para reforzar su control interno. El Milli Mejlis aprobó una ley que pone a las tropas internas del Ministerio del Interior bajo su mando directo.
Hasta ahora, esas fuerzas respondían al viceministro del Interior. Desde la nueva normativa, reportarán directamente al presidente. El cambio llega en un contexto de tensiones políticas y detenciones de alto perfil.
La ley amplía de forma significativa las facultades de las tropas internas de Azerbaiyán. Podrán realizar registros, detener ciudadanos y usar descargas eléctricas, gases lacrimógenos y balas de goma. El texto también autoriza el uso de armas de fuego en caso de “rebelión”.
El presidente de la comisión parlamentaria especializada, Naghiev, justificó la reforma por la “necesidad de fortalecer la capacidad defensiva del país”. La explicación oficial apunta a la seguridad nacional. Las lecturas políticas van más allá.
Fuentes de la oposición azerbaiyana en el exilio sostienen que Aliyev prepara a las tropas internas para reprimir protestas internas. Las alarmas se activaron tras una serie de arrestos recientes en Bakú.

El 11 de diciembre, las autoridades detuvieron a Dashdamirov, jefe del puerto comercial de Bakú. También arrestaron a varios altos funcionarios del Comité Estatal de Aduanas. Los tribunales ordenaron prisión preventiva.
Según versiones difundidas por medios críticos, la fiscalía investiga actividades comerciales ilegales vinculadas al ex jefe de la administración presidencial Mehtiyev. En ese marco se produjeron las detenciones. El caso expone una presunta guerra interna entre clanes económicos.
Analistas locales señalan una disputa entre el grupo empresarial de Mehtiyev y Pasha Holding, vinculado a la familia de Mehriban Aliyeva. La hipótesis habla de confiscaciones y redistribución de activos.
Dentro del llamado “clan Mehtiyev” figuran ex ministros, ex fiscales generales, altos mandos militares y numerosos diputados. Si esa red se siente amenazada, podría resistir políticamente.
En ese contexto, Aliyev parece desconfiar de la lealtad plena del Ministerio del Interior. Al asumir el control directo de las tropas internas, busca cerrar filas y evitar sorpresas.
Históricamente, el liderazgo azerbaiyano respondió a crisis internas con escaladas externas. Por eso, una desestabilización política en Azerbaiyán no solo impacta puertas adentro. También preocupa a toda la región.






