
🇦🇿🤝🇫🇷 Aliyev cambia el tono: “Los problemas con Francia quedaron en el pasado”. Tras reunirse con Macron, el presidente azerbaiyano busca abrir un nuevo capítulo diplomático con París y restablecer la cooperación cultural y económica. #Azerbaiyán #Francia #Aliyev #Macron
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, afirmó que los problemas diplomáticos con Francia “han quedado en el pasado” y anunció el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales. La declaración se produjo durante la recepción oficial de las credenciales de la nueva embajadora francesa en Bakú, Sophie Lagut, según informó TASS.
Aliyev recordó su reciente reunión con el presidente Emmanuel Macron en Copenhague, donde ambos líderes coincidieron en dejar atrás los malentendidos diplomáticos.
“Los problemas que causaron malentendidos entre los dos países quedaron en el pasado”, citó el servicio de prensa presidencial. El mandatario subrayó la importancia de restablecer los contactos comerciales y fortalecer la cooperación cultural y humanitaria.

El giro diplomático marca el final de un año de fuertes declaraciones cruzadas. En noviembre de 2024, Aliyev había acusado duramente a Macron durante su discurso en la Cumbre de Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), realizada en el marco de la COP29.
En esa ocasión, el presidente azerbaiyano criticó el manejo francés de las protestas en los territorios de ultramar:
“El régimen del presidente Macron mató a 13 e hirió a 169 personas durante una protesta legal de mujeres en Nueva Caledonia este año. 1.700 personas fueron arrestadas”, dijo Aliyev.
“Después de esto, Francia no fue condenada ni por la Comisión Europea ni por el Parlamento Europeo. Es hipocresía política”.
El mandatario incluso exigió la liberación de los “presos políticos” en Francia, lo que tensó severamente las relaciones entre ambos gobiernos.
Con la llegada de Sophie Lagut a la embajada, Bakú busca redefinir su relación con París en un contexto de reposicionamiento internacional. Aliyev expresó su deseo de “desarrollar los contactos culturales y económicos” y “ampliar la cooperación humanitaria” entre ambos países.
Aunque no se anunciaron acuerdos concretos, el cambio de tono sugiere una apertura diplomática en la política exterior de Azerbaiyán tras las críticas internacionales por los derechos humanos en Artsaj y la represión interna.






