
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, critica a Armenia por excluir puntos clave del tratado de paz y retrasar las negociaciones. ¿Qué significa esto para el futuro de Nagorno-Karabaj?
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, acusó abiertamente a Armenia de retrasar las negociaciones para concluir un tratado de paz, generando nuevas tensiones en las ya complejas relaciones entre ambos países tras la segunda guerra de Nagorno-Karabaj. Durante su intervención ante el Milli Mejlis, el parlamento azerbaiyano, Aliyev criticó la respuesta de Ereván a las propuestas de paz de Bakú, calificándola de “primitiva e inadecuada”.
Aliyev explicó que, después de enviar su décima propuesta a Armenia en junio, la respuesta armenia llegó con 70 días de retraso y excluía todos los puntos que no habían sido previamente acordados. El líder azerbaiyano describió este paso como inesperado, argumentando que el gobierno de Nikol Pashinyan está dificultando el proceso de paz. En palabras de Aliyev, “Armenia no quiere la paz y está retrasando el proceso” .
El primer ministro armenio había ofrecido previamente firmar los puntos ya acordados (13 de 17 artículos), pero Bakú rechazó esta propuesta, exigiendo un acuerdo integral. Este estancamiento en las negociaciones amenaza con prolongar un conflicto que ha dejado profundas cicatrices en la región.
En un contexto en el que Azerbaiyán aboga por la paz, Aliyev también subrayó la importancia de fortalecer su poder militar, afirmando que la modernización de las fábricas militares azerbaiyanas es una prioridad. Estas declaraciones chocan con el reciente anuncio de una reducción del gasto militar por parte del Ministerio de Defensa azerbaiyano, lo que genera dudas sobre las intenciones de Bakú en términos de defensa y seguridad.
Aliyev también lanzó duras críticas contra Francia, acusando al país europeo de proporcionar armas a Armenia de manera gratuita. “Quienes están armando a Armenia deben saber que serán directamente responsables de todos los acontecimientos futuros”, advirtió Aliyev, insistiendo en que Armenia debe modificar su constitución y poner fin a sus reivindicaciones territoriales.

Desde la perspectiva de Ereván, la oferta de firmar los puntos acordados mientras se continúa negociando los demás artículos es un paso pragmático hacia la paz. Durante una conferencia de prensa, el primer ministro Nikol Pashinyan subrayó que la oferta armenia incluía la firma de 13 de los 17 artículos del tratado de paz, además del preámbulo.
Sin embargo, Azerbaiyán ha rechazado este enfoque, insistiendo en que no se puede concluir un tratado de paz sin abordar todas las cuestiones pendientes, lo que ha llevado a Aliyev a descartar la propuesta como inadecuada. Para el líder azerbaiyano, la estrategia de Armenia es una señal de que no está comprometida con una resolución duradera del conflicto.
La situación en el Cáucaso Sur sigue siendo delicada, con el conflicto de Nagorno-Karabaj como eje central de las tensiones entre Armenia y Azerbaiyán. Aunque ambos países han intercambiado propuestas de paz, las divergencias en torno a puntos clave del tratado y la falta de confianza mutua dificultan un avance significativo.
El riesgo de que estas tensiones se intensifiquen es real, especialmente considerando el interés de Azerbaiyán en fortalecer sus capacidades militares y las acusaciones de injerencia externa, como las mencionadas por Aliyev en relación con Francia. Este complejo panorama hace que la posibilidad de alcanzar una paz duradera parezca lejana.






