
Alen Simonyan, presidente del Parlamento armenio, declara que el concepto de "Nagorno-Karabaj" ha dejado de tener relevancia y propone disolver la comisión interparlamentaria Armenia-NK.
El presidente de la Asamblea Nacional de Armenia, Alen Simonyan, hizo una contundente declaración durante la primera sesión de otoño del Parlamento armenio, afirmando que el concepto de “Nagorno-Karabaj” ha dejado de tener relevancia para él. Simonyan sugirió que la comisión interparlamentaria Armenia-Nagorno-Karabaj debería disolverse, argumentando que la otra parte “ya no es competente” para representar lo que solía ser Nagorno-Karabaj.
La propuesta de disolver la comisión interparlamentaria fue una respuesta a la solicitud del diputado de la facción “Hayastan”, Artsvik Minasyan, quien había pedido la convocatoria de una reunión de la comisión después de tres años de inactividad. Simonyan argumentó que “no hay funcionarios en Nagorno-Karabaj” con los que se pueda dialogar, señalando que la estructura estatal de la región ha sido efectivamente disuelta.
Minasyan, por su parte, recordó que la República de Artsaj (Nagorno-Karabaj) sigue existiendo en la legislación armenia y en tratados internacionales, y que la disolución de cualquier formato de diálogo no debería ser decidida unilateralmente por un funcionario, sino por las instituciones correspondientes.
Las declaraciones de Simonyan provocaron una acalorada discusión en el Parlamento. Artur Hovhannisyan, secretario de la facción gobernante “Contrato Civil”, acusó a la oposición de haber contribuido a la disolución de Nagorno-Karabaj y a la evacuación forzosa de su población. Según Hovhannisyan, la oposición había promovido un presidente que eventualmente firmó la disolución de la república.
El debate se intensificó cuando Hovhannisyan acusó a la oposición de haber traicionado Nagorno-Karabaj, organizando un “golpe palaciego” y facilitando su entrega a Azerbaiyán. A estas acusaciones, Artur Khachatryan y otros miembros de la oposición respondieron que el gobierno armenio actual había permitido la disolución de Nagorno-Karabaj al no intervenir en su defensa durante los recientes enfrentamientos.

El éxodo masivo de armenios de Nagorno-Karabaj comenzó en septiembre de 2023, tras meses de bloqueo y una breve guerra iniciada por Azerbaiyán. El 28 de septiembre, el presidente de Nagorno-Karabaj, Samvel Shahramanyan, firmó un decreto que ordenaba la disolución de la república a partir del 1 de enero de 2024. Sin embargo, este decreto ha sido fuertemente cuestionado tanto dentro como fuera de la región, y muchos lo consideran inválido.
Vahagn Aleksanyan, otro diputado de la facción gobernante, sugirió que las acciones de la oposición estaban dirigidas a debilitar la soberanía de Armenia, lo que generó aún más tensión en el debate parlamentario.
La declaración de Alen Simonyan subraya la complejidad y el deterioro de la situación en Nagorno-Karabaj, donde las estructuras estatales y las instituciones que alguna vez definieron la región están siendo desmanteladas. A medida que Armenia enfrenta las consecuencias de estos cambios, la disolución de la comisión interparlamentaria parece ser un reflejo de la nueva realidad geopolítica, aunque no sin controversia.
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