
EE.UU. propone incluir a Armenia y Azerbaiyán en los Acuerdos de Abraham como impulso al proceso de paz. Análisis de riesgos y oportunidades de esta controvertida iniciativa
El enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, reveló en una entrevista con Breitbart News que Armenia y Azerbaiyán podrían unirse próximamente a los Acuerdos de Abraham, los pactos de normalización entre Israel y países árabes impulsados por Washington. Esta declaración coincide con la gira de Donald Trump por Oriente Medio y su búsqueda de logros diplomáticos antes de las elecciones.
Los Acuerdos de Abraham se firmaron en 2020 entre Israel y los países árabes de los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos, con el apoyo de Estados Unidos, para establecer relaciones diplomáticas. En 2021, Sudán se unió a los acuerdos. Egipto, con el que Israel firmó un tratado de paz en 1979, también participó en la cumbre, pero Jordania estuvo ausente. Es prácticamente imposible para los jordanos participar en una reunión entre Israel y países árabes a menos que estén en juego los derechos de los palestinos.

El portavoz de la Cancillería armenia, Ani Badalyan, confirmó que se discuten diversas iniciativas con EE.UU., señalando que “las acciones orientadas a la paz regional podrían abrir nuevas oportunidades”, aunque evitó comprometerse específicamente con los Acuerdos.
El analista Tigran Grigoryan destacó contradicciones en la propuesta, ya que Azerbaiyán ya mantiene relaciones estratégicas con Israel (suministrador del 60% de sus armas), mientras Armenia tiene tensiones históricas con Israel por su apoyo militar a Bakú.
“No se entiende la lógica de vincular la paz Armenia-Azerbaiyán con relaciones armenio-israelíes”, cuestionó Grigoryan.






