
El 27 de septiembre de 2020, Azerbaiyán atacó a Nagorno-Karabaj (Artsaj), iniciando la Tercera guerra de Karabaj. En respuesta, Armenia y Artsaj declararon la ley marcial y movilizaron a sus fuerzas militares.
El 27 de septiembre de 2020, Azerbaiyán inició un ataque masivo contra Nagorno-Karabaj (Artsaj), que incluyó el bombardeo de asentamientos pacíficos y de la capital, Stepanakert, iniciando la Tercera guerra de Karabaj. En respuesta, Armenia y Artsaj declararon la ley marcial y movilizaron a sus fuerzas militares.
La guerra duró 44 días, con combates intensos a lo largo de la línea de contacto entre ambos países, así como en algunas áreas de la frontera entre Armenia y Azerbaiyán. A pesar de los intentos de tregua, Azerbaiyán continuó sus ofensivas.
El 9 de noviembre de 2020, se firmó un acuerdo de alto el fuego entre Armenia, Rusia y Azerbaiyán, que resultó en la pérdida de siete distritos de Artsaj, así como de Shushi y Hadrut para Azerbaiyán. Este acuerdo incluyó la instalación de fuerzas de paz rusas para monitorear la situación y asegurar el cumplimiento del cese de hostilidades.

Tres años después, el 19 de septiembre de 2023, Azerbaiyán lanzó un nuevo ataque, denominado “operaciones antiterroristas”, que resultó en lo que se ha llamado la “guerra de un día”. Este conflicto dejó 214 militares y 21 civiles muertos. La escalada de violencia provocó un éxodo masivo de armenios, quienes huyeron ante el temor de una posible masacre.
El acuerdo de alto el fuego resultante de esta agresión implicó el desarme de las tropas de autodefensa armenias y la reintegración de la población de Artsaj bajo el control de Azerbaiyán. Las fuerzas rusas, que debían garantizar la seguridad de los armenios según el acuerdo de 2020, fueron acusadas de colaborar con Azerbaiyán en este proceso.
El 28 de septiembre, el presidente de Nagorno-Karabaj, Samvel Shahramanyan, anunció la disolución de la República de Artsaj, efectiva a partir del 1 de enero de 2024.
Desde el aumento de la violencia en septiembre, 101.848 refugiados han llegado a Armenia, sumándose a los 20.000 desplazados previamente por el bloqueo de Lachin. Actualmente, se estima que menos de 50 armenios permanecen en la región, con la mayoría de la población huyendo debido a la violencia.
Armenia ha informado que más de 200 personas murieron durante el éxodo, incluidos 9 civiles (tres de ellos niños). También hay reportes de más de 300 heridos y 14 casos de tortura a manos del ejército azerbaiyano.
A lo largo de las cuatro guerras que han asolado a Artsaj, más de 100.000 personas han migrado hacia Armenia, dejando la región prácticamente despoblada. Durante estos eventos, Azerbaiyán arrestó a varios líderes político-militares de Artsaj.
El saldo total de bajas armenias durante la guerra de 44 días fue de 3.830. En la actualidad, hay 55 armenios detenidos en Bakú, incluyendo 6 civiles, 41 prisioneros de guerra y 8 ex funcionarios políticos y militares. Se estima que 300 personas están desaparecidas como resultado de los conflictos en Artsaj.

Hasta ahora, 4.918 personas desplazadas por la fuerza de Nagorno-Karabaj han solicitado la ciudadanía de Armenia, de las cuales 3.226 ya la han obtenido. Según Nelly Davtyan, jefa adjunta del Servicio de Migración y Ciudadanía, se han registrado 115.359 desplazados a Armenia, entre los cuales hay 30.306 menores.
Como informara SoyArmenio, hasta el 26 de septiembre de 2024, se han presentado 112.233 solicitudes de protección temporal, reflejando la magnitud de la crisis humanitaria que enfrentan los armenios en la región.






