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Rusia busca cerrar las puertas al Grupo Minsk

Rusia quiere que Turquía e Irán ocupen el lugar de Francia y Estados Unidos en la discusión sobre Artsaj para desplazar al Grupo Minsk

En una entrevista con TASS, el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Andrei Rudenko, sorprendió a los políticos armenios y europeos al agradecerle al Grupo Minsk de la OSCE los acuerdo trilateral firmados en diciembre en el que no tuvieron nada que ver.

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«Asumimos que las actividades de los Copresidentes del Grupo de Minsk deben continuar. Hicieron una contribución significativa al desarrollo de los principios básicos para la solución del conflicto de Nagorno-Karabaj, la mayoría de los cuales se incluyeron en la declaración conjunta del 9 de noviembre. Esto se refiere al regreso de los territorios adyacentes a Nagorno-Karabaj a Azerbaiyán, el regreso de los refugiados, el mantenimiento del corredor que conecta Nagorno-Karabaj y Armenia, las acciones del personal de mantenimiento de la paz y el desbloqueo de todos los lazos económicos y de transporte en la región«, dijo Rudenko.

De esta manera, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia está tratando de atribuir la responsabilidad de la declaración trilateral y la capitulación impuesta a Armenia entre Moscú y Ankara al Grupo de Minsk de la OSCE, tergiversando la propuesta de las fuerzas internacionales de mantenimiento de la paz y mecanismos de vigilancia de los que hablaban Estados Unidos y Francia, con las tropas de ocupación rusas en Artsaj y el establecimiento de un centro de monitoreo ruso turco azerbaiyano para controlar Armenia y Artsaj.

Ya pasaron tres meses desde la firma del acuerdo trilateral, pero Moscú sigue sin presentarse a trabajar en el Grupo de Minsk. Los días 12 y 13 de diciembre, los copresidentes francés y estadounidense del Grupo de Minsk visitaron Bakú y Ereván, pero su homólogo ruso, después de estar en Azerbaiyán, se retiró camino a Ereván y nunca más volvieron a reunirse.

Está claro que Rusia no quiere dejarle espacio al Grupo de Minsk de la OSCE, por temor al reconocimiento internacional de Artsaj. Son varios los analistas internacionales que aseguran que la declaración trilateral fue ilegítima por ser impuesta a Armenia y que, por lo tanto, es reversible y el Grupo de Minsk tiene el mandato de «corregir esos errores».

Tal vez por eso hay un desfile de funcionarios visitando Armenia y declarando sobre el «estatus» y los «esfuerzos» de Rusia con Turquía para «pacificar» la región.

Hace unos dias, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia en visita a Armenia, Dmitry Medvedev, dijo que el conflicto de Nagorno-Karabaj debería ser discutido…por Turquía, al igual que las realidades en la región.

Según él, Moscú y Ankara tiene un muy buen diálogo, muy efectivo, que los presidentes de ambos países se comunican constantemente sobre este tema y que juntos tomaron la decisión de establecer un centro especial para monitorear la situación general en Aghdam, un centro que es manejado por los turcos, los azeríes y con asistencia azerbaiyana con el único objetivo de controlar que los armenios no ataquen. (Y lo controlan con drones rusos, los mismos modelos que «olvidaron» vender a Armenia para la ultima guerra de Karabaj).

Pero cuando le preguntaron a Medvedev por el estatus de Karabaj no está resuelto, contestó que es mejor hablar sobre el estatus en el futuro, no ahora; obviando decir lo que dijo Putín: que para Rusia Karabaj es un «territorio de Azerbaiyán reconocido internacionalmente».
Y aprovechó para rematar con la estrofa preferida de Putín: si es tan importante el estatus, lo hubiera reconocido Armenia en su momento.

De esta forma Rusia no oculta que considera inapropiada discutir el estatus porque, repitiendo la frase de Aliyev, «el conflicto ya quedó en el pasado», advirtiendo de que la declaración trilateral del 9 de noviembre es irreversible y revisarla sería un «suicidio» (SIC).

En esta tesitura debe entenderse las declaraciones de Vladimir Putin en Davos. Sorprendió cuando dijo que el acuerdo trilateral del 9 de noviembre era «un buen ejemplo de cooperación» entre Rusia, Francia y Estados Unidos. Todos se miraron asombrados: ese acuerdo lo cerró Estambul, Bakú y Moscú; y Francia y Estados Unidos declaran públicamente que no sienten que Rusia coopera, sino que los deja completamente al margen mientras negocia con Turquía y Azerbaiyán.

Los norteamericanos ya anunciaron que discutirán con Francia las medidas a tomar. Y cabe recordar que la resolución adoptada por el Senado francés el 25 de noviembre de 2020 enumeró algunos temas a discutir: la restauración de las fronteras en 1994, la retirada de las fuerzas armadas azerbaiyanas de los territorios ocupados como resultado de las hostilidades desde septiembre 27 y el despliegue de fuerzas internacionales bajo los auspicios del Grupo de Minsk, de acuerdo con el plan de paz de 2007.
Como bien dice el politólogo Hakob Chakryan: «Rusia quiere que Turquía e Irán ocupen el lugar de Francia y Estados Unidos, porque es más fácil negociar o hacer tratos con ellos».

En otras palabras, Francia no considera imposible volver a las realidades anteriores a la guerra a nivel del Senado, así como reemplazar a los pacificadores rusos por otros internacionales, que es lo que quiere Estados Unidos. Pero para eso necesitan que Armenia no siga negociando sobre la soberanía de Nagorno Karabaj.

Escrito por Klaus Lange Hazarian

Director de SoyArmenio. Lic. en Comunicador social. Periodista y amante de la buena cocina ( y a veces de los peores libros)

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