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Noticias de Armenia y del Cáucaso Sur

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Peligro de golpe de estado en Armenia y misiles Iskander

Tras una jornada de intento de golpe militar y silencio aliado, el ministro Nikol Pashinyan busca como lidiar con militares de Armenia.

Tras una jornada de intento de golpe militar en Armenia, repudio occidental y silencio aliado; el presidente Armen Sargsyan aún no decide si firmar el despido que exigiera el primer ministro Nikol Pashinyan del jefe del Estado Mayor Onik Gasparyan; quien es autor de una proclama en la que exigía la destitución de Pashinyan por «incompetente». Pareciera que no gustó que había despedido el día anterior a otro militar; que se burló de las declaraciones que hiciera Pashinyan, dudando de la eficacia del armamento ruso.

Pashinyan había anunciado ayer, tras las tormentas con Rusia, una reforma de las Fuerzas Armadas de Armenia «en estrecha cooperación con Rusia» y telefoneó al presidente Vladimir Putin, quien le pidió mesura

Los arreglos rusos para Artsaj

La Segunda Guerra de Karabaj, entre Armenia y Azerbaiyán duró 44 días. Comenzó el 27 de septiembre de 2020 y terminó el 9 de noviembre de 2020; con un acuerdo negociado por Rusia, Turquía y Azerbaiyán e impuesto a Armenia.

El conflicto costo miles de soldados armenios y azerbaiyanos. Y la República de Artsaj se vio obligada a entregar todos sus distritos a Azerbaiyán; menos el de Nagorno Karabaj, del que perdió 30%

Rusia nunca ayudó a su aliado y el enemigo de Armenia le venció con las armas que los mismos rusos le vendieran años anteriores. Luego, Rusia cerró un acuerdo con Turquía y Azerbaiyán para que pudieran pasar por el sur de Armenia; a lo que hasta hoy las autoridades electas se niegan.

Hoy, la diezmada República de Artsaj está todavía controlada por armenios y rodeada por tropas y territorio azerbaiyano. Su perímetro es custodiado por unos 2,000 “cascos azules” rusos; que también controlan el corredor de Lachin; y tienen una base en común con los turcos y azerbaiyanos para controlar los cielos armenios.

El futuro de Artsaj no está claro. Bakú se niega a discutir cualquier estatus, insistiendo que los armenios perdieron ese derecho tras la guerra.

Los únicos que están de acuerdo en revisar el estatus es el grupo Minks de la OSCE; pero no pueden actuar porque una de sus partes, Rusia, se niega a convocarlos.

Mientras Azerbaiyán insiste en que los armenios nacidos en Karabaj (o sus descendientes) deben desarmarse y permanecer como minoría dentro de ese país; los políticos de Artsaj esperan tentar a Moscú a mantener a sus fuerzas de forma permanente y tal vez finalmente acepten anexar Artsaj a Rusia.

Lo que queda de la República de Artsaj tras la invasión turca azerbaiyana, es hoy una zona sin estatus jurídico

Armenia quiere rearmarse y quiere busca opciones además de la rusa

Después de la guerra de 44 días, Armenia viene estado en crisis, con líderes militares y políticos culpándose mutuamente. Hace una semana, el ex presidente armenio Serzh Sargsyán, que fue derrocado del poder en 2018 por el actual primer ministro armenio, Nikol Pashinyan; rompió el silencio de años y criticó en todos los medios pro rusos la forma en que se llevó a cabo el conflicto.

En particular, acusó a Pashinyan de no hacer un buen uso de los misiles balísticos móviles Iskander rusos que Armenia adquirió en 2016, cuando estaba a cargo.

El asediado ministro respondió que, de hecho, los iskanders fueron disparados contra objetivos azerbaiyanos pero que resultaron inútiles, que «un arma de la década de 1980», y que no explotaron al impactar o «solo 10% de ellos lo hicieron».

Ese día, parlamentarios rusos, cientos de medios armenios y pro rusos y toda la oposición de Armenia salió a criticar a Pashinyan; tratándolo de «turco» hasta de «sorisiano» por criticar a los «aliados» rusos.

Para varios analistas, la reacción de Rusia y de la oposición contra Pashinyan se debía a una acumulación de «declaraciones» erróneas por parte de su equipo: ya habían sostenido en otras declaraciones que no comprarían «armas obsoletas» y en otra deslizó que algunas eran de «baja calidad».

Si Armenia deja de comprar o duda de la calidad que le brinda su «socio estratégico» entonces las exportaciones rusas serían afectadas debido al efecto dominó en el mercado internacional, por una ya consolidada imagen no muy positiva de Rusia.

La rebelión de las armas

En este contexto, el subjefe del Estado Mayor armenio, el teniente general Tiran Khachatryan, dijo a los periodistas, entre risas, que la declaración de Pashinyan sobre el «10 por ciento de efectividad» del Iskander era … una tontería total.

Esto llevó a que el primer ministro exigiera al presidente de Armenia, Armen Sargsyán firmara su despido, lo que hizo el 24 de febrero.

Y degeneró en otra escalda en Armenia, al mejor estilo de un golpe militar. Esta vez, entre Pashinyan y el alto mando de las Fuerzas Armadas de Armenia. El Estado Mayor emitió una declaración en la que denunciaba a Pashinyan como «incompetente» y como una amenaza para el futuro de Armenia, exigiendo su destitución: “Soportamos los intentos de desacreditar a los militares, pero ya es suficiente”, en clara alusión al despedido Khachatryan.

Por geolocalización, la Unión de Ciudadanos Informado» realizó un peritaje aéreo de manifestantes en las marchas de hoy en Ereván. 10.200 personas fueron a la Plaza de la República apoyando a Pashinyan, mientras se computaron 5.400 opositores en la Plaza de la Libertad

Pashinyan acusó a los líderes uniformados de intentar un golpe militar, pidió a sus partidarios que salieran a las calles de la capital de Armenia y exigió la destitución del jefe del Estado Mayor, el coronel general Onik Gasparyan, máximo oficial militar de Armenia.

El 25 de febrero, Pashinyan se unió a una pequeña manifestación de simpatizantes en Ereván. Los manifestantes de la oposición, que anunciaron que respaldaban al ejército, a su vez comenzaron a bloquear las calles del centro de la ciudad con contenedores de basura, mientras que los aviones de combate rusos Su-30MS sobrevolaron la capital en una aparente demostración de fuerza.

El presidente Sargsyán, que despidió obedientemente al general Tiran Khachatryan, duda aún de firmar la orden de despedir al general Gasparyan, sobre todo por que todo el espectro opositor y dos ex presidentes, Robert Kocharian y Serge Sargsyán, ambos acérrimos opositores políticos de Pashinyan, emitieron declaraciones pidiendo a la gente de Armenia que apoyaran al golpe militar de estado.

La crisis de los Iskander

Armenia fue el primer país extranjero en recibir misiles Iskander, que Moscú viene promocionando desde mucho tiempo como un arma maravillosa. Fuentes armenias habían indicado que el Iskander se utilizó en los enfrentamientos de Karabaj el otoño pasado, pero el Ministerio de Defensa ruso emitió un comunicado, meses después de terminada la guerra, negando esa afirmación: «todos los misiles Iskander 9K720-E suministrados a Armenia están almacenados de forma segura».

Todo comenzó con una campaña de prensa organizada por el derrocado presidente armenio Serzh Sargsyán, que criticó al Primer Ministro que no había usado los Iskander rusos, a lo que Pashinyan contestó que si, pero que habían sido efectivos solo 10%.

Estos sistemas de armas, aunque producidos hasta el día de hoy, se diseñaron inicialmente en la década de 1980. Su precisión está retrasada, el tiempo requerido para programar e insertar una ruta de vuelo lleva tiempo (a veces días) y no están diseñados para alcanzar objetivos móviles. El Iskander, así como otros misiles no estratégicos rusos, pueden ser verdaderamente efectivos con una ojiva nuclear.

Pashinyan había anunciado ayer, tras las tormentas con Rusia, una reforma de las Fuerzas Armadas de Armenia «en estrecha cooperación con Rusia» y telefoneó al presidente Vladimir Putin para buscar apoyo en su enfrentamiento con su propio comando uniformado, mientras los altos armenios, a su vez, están en contacto con sus homólogos rusos.

El 25 de febrero, según los informes, Putin simplemente pidió a ambas partes que mantuvieran la calma, pero no repudió el golpe militar en Armenia.

En este contexto, el 16 de marzo se cumplen 100 años del tratado de Kars entre Turquía y Rusia, que ocasionó la perdida de Armenia Occidental a manos de los turcos con entrega rusa. Algo que muchos armenios olvidan cuando analizan la actual situación de Artsaj.

Escrito por Klaus Lange Hazarian

Director de SoyArmenio. Lic. en Comunicador social. Periodista y amante de la buena cocina ( y a veces de los peores libros)

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