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Habemus novum status quo in Cáucaso

Fue una verdadera sorpresa. Rusia, Armenia y Azerbaiyán anunciaron un acuerdo que implica la retirada de las tropas armenias de Karabaj,

Fue una verdadera sorpresa. A la medianoche del 10 de noviembre, los líderes de Rusia, Armenia y Azerbaiyán anunciaron un acuerdo que implica la retirada de las tropas armenias de la mayor parte del territorio de Nagorno-Karabaj, la introducción de fuerzas de paz rusas en la zona armenia, la entrega de dos aldeas en Armenia a Azerbaiyán y la construcción de una carretera entre Najichevan al ahora Karabaj azerí.

En Azerbaiyán, el acuerdo fue recibido con júbilo y celebró la victoria en la guerra durante toda la noche. En Armenia, muchos lo percibieron como una capitulación y una traición a los intereses nacionales. Hubo protestas masivas en Ereván y hasta aún hay pedidos de la oposición a desconocer el arreglo de paz.

En todo caso: habemus novum status quo in Caucaso

Un plan norteamericano impulsado por los turcos y bendecido por los rusos

El actual plan impuesto, es casi un calco del plan que propusieran los americanos en los 90. Veamos.
En enero de 1992, Paul Goble, entonces representante Especial de Estados Unidos para Asuntos Bálticos de la URSS en el Departamento de Estado de Estados Unidos, preparó un informe sobre el conflicto de Artsaj para el ex secretario de Estado de Estados Unidos, Cyrus Vance, que quería visitar el sur del Cáucaso. En ese informe, Goble presentó la historia del conflicto y mencionó las opciones para resolverlo bajo la consigna perder- perder.

«Hay tres formas de resolver el problema de Nagorno Karabaj. expulsar o matar a todos los armenios de allí, utilizar fuerzas extranjeras para mantener a los dos bandos alejados, o entregar Karabaj a los armenios. La primera era moralmente imposible, la segunda era físicamente imposible y la tercera era políticamente imposible, ya que Azerbaiyán quedaría como un doble perdedor, tanto territorialmente como en términos de suministro de agua a Bakú«.

«Por lo tanto, las dos partes debían discutir la posibilidad de intercambio territorial; la idea era que la República de Nagorno-Karabaj quedaba para Armenia con un corredor que los conectaba, mientras Azerbaiyán obtenía los 7 distritos perdidos, recuperando así los recursos hídricos que van a Bakú, y recibía a cambio un corredor al sur de Armenia en frontera con Irán«. Ese corredor, que conectaba el Karabaj azeríes con Najichevan, se lo llamó el corredor Meghri.

«Ambas partes tenían dificultades en este tema- escribía Goble- Armenia perdería la frontera con Irán y Azerbaiyán perdería lo que declaró que nunca sucedería».

Al Secretario de Estado le gustó esa versión e incluso la expresó Vance en Stepanakert. Después de eso, el plan Goble comenzó a circular regularmente bajo la idea de intercambiar territorios.

En ese momento sonaba bien, pero como luego confesó Goble, cometió un gran error al subestimar la importancia de la frontera entre Armenia e Irán, porque en ese momento había poco comercio, lo que para Goble ya no sería un pequeño sacrificio para los armenios.

El plan de Goblet se coordinó posteriormente con más detalle, incluso en 2001. El eje principal de las negociaciones sobre el conflicto de Artsaj entre Robert Kocharyan y Heydar Aliyev en Key West lo trataron y pareciera que habían logrado cierto consenso, pero Heydar Aliyev, al regresar a Azerbaiyán, se negó a implementar el programa.

Durante décadas, el programa Goble era considerado una derrota para los armenios por dos razones.
La primera, porque cortar relación con Irán es imposible. En los 80, podría haber sido por la casi nula actividad, pero desde que Azerbaiyán y Turquía cerraron fronteras con Armenia, el paso con Irán paso a ser uno de los puntos vitales comerciales de Armenia.

Y la segunda razón fue el cambio de mentalidad, ya que los armenios cambiaron el sentido que tenían las 7 regiones conquistadas a Azerbaiyán. Si en los 90 esos distritos eran considerados una «zona de amortiguación» contra un posible ataque de Azerbaiyán o como «moneda de cambio» por Independencia; desde principios de siglo XXI fueron consideradas «regiones liberadas» para la nueva República de Artsaj y ya no eran moneda de negociación, sino de imposición de un nuevo estatus quo.

Ahora tras el armisticio, Armenia recibió una versión desmejorada del plan Goble, que Turquía se lo propuso a Rusia para que Armenia firmara la paz.

En esta versión, Azerbaiyán recibe los 7 distritos y dos bonus track: las porciones territoriales que conquistó en este ultimo mes del antiguo distrito de Nagorno Karabaj (perdiendo acceso a Shushi) y debiendo entregar además, dos enclaves dentro de la República de Armenia en la provincia de Tavush: Yujari Askipara y Barjudarli que están bajo control de Armenia desde la primera Guerra de Nagorno-Karabaj.

En lo que respecta al corredor que unirá el Karabaj azerbaiyano con Najichevan, la información habla de una ruta para el transporte y la comunicación y no especifica si es de uso exclusivo para los azeríes o como se administrará para que no interfiera con el acceso a la aduana de Meghri con Irán.

Pero no son buenas noticias: lo que no se deja en papel, se interpreta siempre a favor del ganador.

El acuerdo dice que establecerán un «Centro de paz» ¿Qué significa?

El punto 5 dice que «Se establece un centro de paz de alto el fuego para la implementación de acuerdos entre las partes para el control de la eficiencia».

En términos realistas, es una base militar extranjera dentro del territorio de otro estado.

En un principio, se entendió que hacia referencia a tropas rusas, pero tras unas preguntas al secretario de prensa del presidente ruso Dmitry Peskov, este reconoció que si bien el texto de la declaración trilateral sobre Nagorno-Karabaj no contiene disposiciones sobre la presencia del ejército turco en ese territorio, si había un acuerdo entre Rusia y Turquía aparte, en que ambos países firmarán para crear un centro de monitoreo conjunto para la observancia del alto el fuego en Nagorno-Karabaj.

Es decir, ambos países si estarán en la zona. Rusia en la zona de los armenios y Turquía, el los territorios reconquistados por Azerbaiyán.

De esta forma, se confirma lo que expresara el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, quien dijera en televisión nacional que habría una misión conjunta de mantenimiento de la paz de Rusia y Turquía en Nagorno-Karabaj. Luego, Erdogan comentaría a CNN Turk que le dijo a Putin que Turquía establecería un centro para observar el alto el fuego junto con Rusia, en algún lugar «en las tierras liberadas de la ocupación armenia», determinada por Azerbaiyán.

Corredor de Lachin, conexión directa de Azerbaiyán a Turquía

Según el acuerdo, Armenia estará conectada con Karabaj a través del corredor Lachin, que no llegará a Shushi, tendrá 5 km de ancho y permanecerá nuevamente bajo el control de las fuerzas de paz rusas.

Además, está previsto aprobar un proyecto para la construcción de una nueva ruta que conectará la conexión Karabaj-Armenia a lo largo del corredor Lachin en los próximos tres años. Después de la aprobación y la construcción, las fuerzas de paz rusas estarán estacionadas aquí para proteger la ruta.

También se afirma que deben abrirse todos los lazos económicos y de transporte de la región, sin especificar cuándo ni cómo. En cambio, se enfatiza que la República de Armenia debe asegurar la comunicación de transporte entre la «República Autónoma de Najichevan» de Azerbaiyán, asegurando de hecho la conexión directa de Turquía con Azerbaiyán.

«Asumimos que los acuerdos alcanzados crearán todas las condiciones necesarias para una solución integral y completa del conflicto de Nagorno Karabaj sobre la base de la justicia, así como en los intereses de los pueblos armenio y azerbaiyano«, dijo Putin.

Al final, ¿nuestro socio nos entregó o nos engañó?

Esta claro que la derrota en Armenia estará relacionada no solo con el gobierno, sino también con Rusia.

30 años de no negociaciones, de robar dinero publico para la defensa y la ciega confianza de que el «aliado ruso» defendería a los armenios (de Armenia o de Artsaj) a toda costa, será un tema de discusión necesaria entre casi todos los partidos armenios, ya que todos son culpables, por acción o inacción, de haber sido funcionales a un poder extranjero.

Lo principal es reconocer que Rusia no estuvo a la altura de las circunstancias y que es el único ganador de esta contienda, aun pareciendo perder frente a los turcos..

En lo militar, demostró que tenía las armas electrónicas necesarias para desactivar la guerra de drones sobre Karabaj, como cuando desactivó a 7 en un día cuando volaban cerca de su base militar. Pero no se las cedió a su socio armenio y dejó que los UAV hiciera estragos y matara ciento de soldados.

En lo social, la sociedad rusa no estaba muy de acuerdo en apoyar a su «socio armenio». Ese cambio de empatía, si bien fue catapultado por la diáspora azerbaiyana en Moscú, también fue impulsada por las constantes criticas a Armenia desde el Kremlin a la armenia de port revolucionaria de hace dos años y que intentaba desarrollar una democracia sin la participación activa rusa, como había pasado en los últimos treinta años.

Tal vez por eso opina la oposición armenia que Putin castigó al primer ministro armenio negándole ayuda militar. Aunque es poco creíble que algo tan infantil sea parte de la estrategia de una personalidad como la de Putin.

En este sentido, sería dudoso que los contingentes de paz rusos en Karabaj sean tratados con el mismo respeto que tenían hace unos meses. Es probable que, a medida de que se acerque el vencimiento de los 5 años para que los armenios decidan si se quedan o no a vivir como azerbaiyanos en Nagorno Karabaj, comiencen a ser vistos mas como un ejercito de ocupación que de «socios estratégicos».

Lo que está claro que Rusia engañó a los armenios, pero principalmente, engañó a todos sus aliados. Es lo que hace cualquier potencia; convence a sus asociados que sus propios intereses son convenientes para los ajenos.

Si bien se salió con la suya (sacó el grupo Minsk de la OSCE de la zona y puso otra base militar a kilómetros de Irán y Bakú) Rusia, que aspira a ser respetada como imperio, esta vez no logró ni ser reconocida como potencia regional ante el peso de Turquía.

Su incapacidad para controlar la guerra de las seis semanas y su falta de ganas e ideas para ayudar a Armenia dejó dudas de que todas las instancias colaborativas que armó para contener a los ex países soviéticos, como la OTSC y la Unión Económico Euroasiática (UEE), podrían resultar inútiles.

Es que Rusia se dedica, tras los embargos occidentales de la ultima década, a vender armas. Es una de sus mas rentable fuente de ingresos.

Y Putin busca, en cada situación inestable, plantar la tienda de ofertas. Basta recordar que hace unos años, cuando Turquía bajo un avión ruso de combate y mató a un embajador en Estambul, Moscú aprovechó para venderle armamento.

Y con la modesta respuesta de Rusia de esta semana a la destrucción azerí de un helicóptero de combate ruso que cayó en Armenia, indica que, al menos en el futuro previsible, Moscú demuestra que lo único que lo impulsa en el Cáucaso es seguir armando a las partes, de seguir comerciando.

Putin nunca se enojaría con un posible comprador de armas.

Escrito por Klaus Lange Hazarian

Director de SoyArmenio. Lic. en Comunicador social. Periodista y amante de la buena cocina ( y a veces de los peores libros)

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