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Kirit Velani, el héroe que Armenia necesitaba

Un excelente reportaje a un reciente ciudadano armenio muy peculiar: el hombre de negocios y físico Kirit Velani, de nacionalidad británica.

Fotos: Emin Aristakesyan

Lusin Mkrtchyan de Banks.am realizó un excelente reportaje a un reciente ciudadano armenio muy peculiar: el hombre de negocios y físico Kirit Velani, ahora de nacionalidad armenia y británica, pero indio de origen.

Velani es el director general del centro biotecnológico FMD K&L Armenia. Su red de oficinas emplea a más de 342 personas, 99,9% de los cuales son armenios, ya que solo sus asistente personal no es armenio.

Kirit Velani, el héroe que Armenia necesitaba
Fotos: Emin Aristakesyan

«Estaba jubilado, tenía algunos problemas médicos y decidí ye ya era suficiente, que debía por darme satisfecho con la vida», cuenta en el reportaje. Aburrido, en enero de 2015 viaja a Armenia para un arreglo que hizo uno de sus clientes. Armenia le impactó. Regresó a las semanas, comenzó a estudiar armenio y unos meses más tarde, Kirit abrió su primera oficina en Ereván.

“Al principio teníamos 18 empleados. Nuestro negocio es una organización de investigación clínica que apoya al sector asegurador, enfocada en la industria farmacéutica. Ahora tenemos 350 empleados”, asegura orgulloso Kirit.

Para él y su empresa, el entorno en el que trabajan sus empleados es muy importante. Por eso Kirit decidió abrir una guardería y un gimnasio dentro de la oficina.

“Imagínese 342 empleados, 275 mujeres y 67 hombres, en un solo lugar, ganando buenos salarios por encima del promedio. Nuestra filosofía se centró mucho en lo que puedo hacer y lo que la empresa puede hacer por los empleados. Decidimos tomar otra oficina grande y abrir un jardín de infantes, y estoy muy orgulloso de eso, porque mi esposa y yo conducíamos una hora y media todos los días en Londres para llevar a los niños al jardín de infantes. Sabíamos lo que pasaban nuestros empelados. Así que abrimos».
«¿Te imaginas poder simplemente bajar las escaleras e ir al jardín de infantes y abrazar a tu hijo, luego caminar 2 minutos de regreso a tu escritorio y seguir trabando con esa paz?», se pregunta Kirit.

Kirit, el armenio

A propósito: Kirit es ciudadano armenio.
“En 2019 -cuenta- me llevaron a una hermosa habitación donde obtuve mi pasaporte armenio».
Kirit Velanii está orgulloso y feliz de tener un pasaporte armenio y ciudadanía armenia.

Cuando habla de Armenia y los armenios, usa los pronombres «nosotros», y de su casa cuelga un gran cuadro del Ararat.

“Me sentí genial. Me sentí en la luna. Luego compré una casa y me sentí muy feliz porque pensé: Esto es mío ahora, este es mi retiro y mis nietos y mi familia lo disfrutará«, asegura.

Está seguro de que Armenia es un país de enorme potencial, donde la gente no se da cuenta.
Mientras tanto, en su casa comenzó a recibir perros callejeros y los está entrenando.

“No son peligrosos en absoluto. Los saqué de las calles y los adopté. Tenemos un plan: serán perros de terapia para niños y veteranos con discapacidades. Estoy seguro de que una simple visita a estos perros los hará sentir bien ”, dice Kirit, acariciando a los perros y hablando con ellos en armenio.

Kirit Velani, el héroe que Armenia necesitaba
Fotos: Emin Aristakesyan

Repatriar a los armenios

En una de las portadas del sitio web oficial de la empresa se lee en letras enormes: “No hay mejor lugar para venir a trabajar que Armenia”. Kirit no solo cree sinceramente en esto, sino que también intenta hacer todo lo posible para traer cerebros armenios que viven en el extranjero a Armenia.

Una de las misiones de Kirit Velanii fue una demostración para traer inversiones y cerebros armenios.

“¿Te imaginas persuadir a la gente para que se repatriara de una manera encantadora? Un canadiense con 14 años de experiencia en Canadá decidió ahora que quiere criar a su familia aquí. Tenemos una consultora que dice que en realidad es ciudadano estadounidense y que nunca había estado en Armenia, pero decidió dejarlo todo y mudarse a Armenia. Habla armenio occidental y no todos lo entienden, pero disfruta de su estadía aquí y ahora trabaja con Veteranos y soldados heridos.
No podemos permitirnos pagarle el dinero que gana en los Estados Unidos, pero podemos hacerla parte de nuestra vida”,
dice este gran hombre.

Kirit está seguro de que estas son las semillas que harán que más dinero llegue a Armenia, pero por sobre todo, hará que se quede gente. “No se trata de dinero y arreglar cosas. Se trata de personas. Si no podemos mantener a la gente adentro, fracasaremos»

La guerra de Artsaj

Respecto a la guerra, Kirit no dudó en ponerse a servicio del país.
“Cuando comenzó la guerra el domingo, el lunes por la noche pensamos en cómo la empresa podría contribuir al esfuerzo bélico. Convertimos nuestras oficinas en 2 hogares y comenzamos a crear condiciones de vida para las familias anfitrionas.

Llegó nuestra primera familia. Y luego quedó claro que no estábamos preparados correctamente, porque no tomamos en cuenta que vendrían solo con la ropa puesta, que perdieron sus casas. Nos enfocamos en buscar y recolectar más ropa, comprar más alimentos y más artículos de higiene.

Después de unos días, corrí hacia los amigos y traje 50 camas más. Nuestro personal trabajó tan duro y muy diligentemente. Fueron a nuestras oficinas, movimos todo y pusimos camas plegables, y cuando llegaron las primeras familias, ya no era alguien que llegaba a las 3:00 de la mañana, era una familia a quien cuidar.

Empezamos a pensar en aceptar a más y más personas. Decidí comprar una gran mansión frente a mi casa para aceptarlos a todos. Después de todo, albergamos a un total de 132 personas de Artsaj desde el 1 de octubre de 2020 hasta el 28 de febrero de 2021 y pudimos satisfacer todas las necesidades de un hogar։ comida, ropa, cuartos calientes y clases para los niños.

Además, sus hijos recaudaron USD 36,000 para donarlos al Fondo Hayastan All Armenian. Cada uno de ellos aportó alrededor de USD 8.000. Además, los hermanos de Kirit recaudaron dinero y lo enviaron al fondo.

«Estoy muy orgulloso de ellos, me respaldaron plenamente y entendieron la situación y la importancia de nuestra actividad», dice.

Este gran hombre sonríe y sigue haciendo planes. «Por el momento, estamos pensando en abrir una sucursal en Artsaj. Queremos hacer todo lo posible para ayudar a la gente de Artsaj a volver a la vida normal, a tener trabajo y ganar dinero. También hay algunos programas que estamos desarrollando con algunas ONG para proporcionar a los adolescentes de Artsaj la capacitación profesional necesaria para trabajos rápidos”.

Escrito por Klaus Lange Hazarian

Director de SoyArmenio. Lic. en Comunicador social. Periodista y amante de la buena cocina ( y a veces de los peores libros)

Comentarios

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  1. ¡Extraordinario descubrimiento sr. Hazarian! Un referente y ejemplo de visionario desprovisto de todo preconcepto pesimista o derrotista. Alguien podría tildarlo de «loco aventurero», sin embargo, su trayectoria, expeditividad, pragmatismo, espiritualidad y humanismo despejan cualquier duda sobre sus verdaderos móviles e intensiones. Más que una noticia, este artículo es un canto a la esperanza para cualquier armenio. Como siempre, impecable producción de su parte y colaboradores.

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