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Francis Kurkdjian el perfumista armenio de Dior

Dior anunció un nuevo director de fragancias: el perfumista franco armenio Francis Kurkdjian, nieto de sobrevivientes del genocidio armenio.

Dior anunció un nuevo director para la creación de fragancias: el perfumista franco armenio Francis Kurkdjian, nieto de sobrevivientes del genocidio armenio.

Francis Kurkjian es el nuevo principal perfumista de Dior
El perfumista franco armenio Francis Kurkdjian

Según Vouge.ua , Kurkdjian reemplazó a Francois Demachy como el perfumista jefe de la casa. de Dior. François Demachy, que creó alrededor de 150 fragancias para Dior, incluida Miss Dior EDP 2021.

Kurkjian es una de las “narices” más jóvenes y famosas de nuestro tiempo. Fue galardonado con la Legión de Honor y se hizo famoso por sus inusuales experimentos de perfumería: produjo fósforos perfumados, pompas de jabón, suavizantes de telas, velas y papel perfumado.

Francis Kurkjian ganó fama mundial después de crear Le Mâle para Jean Paul Gaultier: solo tenía 25 años. En 2009 creó su propia casa de perfumes con una boutique insignia en la Rue d’Alger de París. Su portafolio incluye alrededor de quinientas obras, incluidas creaciones para Acqua di Parma, Christian Dior, Guerlain, Kenzo, así como Burberry, Nina Ricci, Elie Saab, Carven, Narciso Rodríguez y muchos otros.

El perfumista trabajó mucho con pedidos privados: creó perfumes personales para los clientes. Las creaciones de su Casa ahora se presentan en cuarenta países del mundo y en 2016 la Casa se convirtió en miembro del Comité Colbert, una asociación que promueve el lujo y el arte francés. de vivre – el arte de vivir – en todo el mundo.

Recordemos que en marzo de 2017 Maison Francis Kurkjian se unió a la empresa LVMH, mientras que Francis retuvo una participación en la cartera de su propia Casa y siguió siendo el director creativo de la marca , según cita SoyArmenio.

La historia armenia de Kurkdjian

El padre de Francis, Bedrosse Kurkdjian, nacido en 1936, hijo de Antranig Kurkdjian y Nevarte Bartevian, es quien conserva las memorias de su familia. Bedrosse cuenta la historia del padre de su madre, llamado Mihran Bartevian, que era maestro de escuela en el barrio de Pera en Constantinopla. “Mi abuelo era una especie de eminencia, les enseñaba a los niños de las familias pudientes y de las modestas”, dice. De milagro, Mihran estaba en las Islas Príncipe, frente a la costa de Estambul, cuando ocurrieron las redadas de intelectuales en la capital otomana en abril de 1915 y, gracias a esto, se salvó de la deportación. 

El hijo de Mihran y hermano de Nevarte, Ara Bartevian, también estaba con él. Ara fue el primer integrante de la familia en radicarse en Francia, en 1922. “Mi tío fue el puente que unió a la familia con Francia”, continúa Bedrosse. “Eran tiempos de guerra y con tal de evitar ser capturado por los turcos se disfrazó de mujer para subirse a un bote sin que lo vieran”. Una vez en Francia, Ara desarrolló una brillante carrera como compositor y director de orquesta.

Francis Kurkjian es el nuevo principal perfumista de Dior
El franco armenio Francis Kurkdjian con su hermano Lionel, su hermana Marina, sus dos sobrinas y sus padres

Antranig Kurkdjian, el padre de Bedrosse, nació en 1895 en Bursa, Anatolia Occidental. Originariamente sastre de pieles, se mudaba con frecuencia. En 1922 partió con destino a Francia, seguido, dos años más tarde, por su esposa Nevarte. Su primera parada fue Marsella, luego Lyón, donde se convirtió en trabajador de la seda antes de volver a la sastrería. Antranig y Nevarte habían ido a una escuela francesa en Constantinopla, por lo que se integraron rápidamente al nuevo país. Ambos abuelos paternos de Francis, fallecieron en 1975.

Vidas compradas con monedas

El destino de la familia materna de Francis Kurkdjian fue más desafortunado. Eran provenientes de Bandirma, un pequeño pueblo en el Mar de Mármara. Las familias Avedikian y Soghomonian vivían cerca del barrio griego de la ciudad.

Su abuela Satenig perdió a su padre cuando era niña y fue criada por sus tíos y dos tías. Ellos fueron masacrados en 1915; ella y su madre fueron las únicas sobrevivientes. “Todos los hombres y mujeres de Bandirma fueron deportados e inmediatamente separados; los hombres fueron fusilados y las mujeres apiñadas en camiones de ganado”, cuenta Francis. Previo a la deportación, Satenig y su madre se las habían ingeniado para coser en su ropa monedas de oro en lugar de botones y con ellas poder sobornar a los turcos y kurdos enviados para matarlas.

Así fue que las deportaron a Konya, en el sur de Anatolia y fueron rescatadas por el Comité de Refugiados de la Cruz Roja cuando, al final de la guerra, liberaron el campo donde se encontraban. Pero su regreso a Bandirma fue fugaz. Con el avance de las fuerzas de Mustafá Kemal, una vez más, se vieron obligadas a huir. 

El padre de la madre de Francis, Krikor Soghomonian, nació en 1891. Fue obligado a enlistarse en el ejército otomano para coser uniformes, pero logró escaparse y regresar a Bandirma, donde no encontró nada más que ruinas. Desde allí tomó un barco con destino a Génova, luego a Marsella y, finalmente, viajó a Vincennes donde se instaló. Cuando supo que su prima segunda, Satenig, 18 años más joven, había sobrevivido, la trajo a Francia. Se casaron en París en 1934.

Francis Kurkdjian, el franco armenio

Una vez a la semana la madre de Francis tomaba clases de armenio en la iglesia armenia de París y a menudo Francis asistía con sus padres a los eventos comunitarios, como las reuniones del Partido Dashnak y las conmemoraciones del 24 de abril de 1915.

Los Soghomonian recrearon su mundo en Vincennes, un suburbio al este de París, donde se había instalado una pequeña colectividad armenia procedente de Bandirma. La puerta de su humilde morada estaba siempre abierta, el aroma del café impregnaba el aire hasta altas horas de la noche. “Las cinco familias armenias que vivían en Vincennes venían a visitarnos todo el tiempo. Iban de la casa de una abuela, a la de la otra, leían la borra del café y hablaban de sus vidas pasadas en Armenia. Mis abuelos cultivaron una especie de sabor, un aroma, del viejo país, pero nunca padecí esa nostalgia. Para mí, estaban evocando un país mágico, que yo no podía imaginar porque no había fotografías”.

El perfumista franco armenio Francis Kurkdjian,

Satenig murió a los 101 años. “Fue ella quien nos inculcó, además del amor por nuestras raíces armenias, el amor por Francia y la cultura francesa, nos inculcó un sentimiento de gratitud hacia el país que nos acogió”, explica Francis. “Se podría decir que hizo todo lo que estaba a su alcance para que no creciéramos en un gueto, aunque nos pedía que conserváramos nuestras raíces armenias”.

“Si bien crecimos con dos culturas, siempre tenía que justificarme cuando pronunciaba mi apellido”, recuerda Francis. Kurkdjian optó por no afrancesar su nombre, como sí lo hicieron otros antes que él. Aunque le hubiera gustado haber sido bailarín de la Ópera Nacional de Francia, para vivir en un mundo de movimientos elegantes, su pasión por el perfume triunfó.  

Written by SoyArmenio

Mesa de noticias en español de la redacción de SoyArmenio.

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